¿Qué es una consultoría tecnológica y por qué te va a facilitar mucho la vida?

July 12th, 2023

Es posible que la respuesta a la pregunta ¿Qué es una consultoría tecnológica?” la encuentres en, aproximadamente, 19.300.000 resultados de Google. 

Pero aquí, en este artículo, vamos a contarte lo que de verdad te interesa: 

  • Por qué debes contar con una de estas en tu negocio para catapultar tus resultados.

    Y por eso, vamos a hablarte de las diferentes aplicaciones que una consultoría tecnológica tiene y de los distintos perfiles que la usan para impulsarse en el mercado.

Así que, yo que tú, pondría en mute a tu pareja, a tu perro, a tu madre y a cualquiera que intente interponerse entre tú y estas líneas, porque se vienen cositas.

Presta atención (como diría aquel profesor odioso de matemáticas) que empezamos.

¿Qué es una consultoría tecnológica?

Vamos primero con la definición: 

Es un servicio profesional en el que expertos en tecnología y negocios brindan asesoramiento y soluciones a empresas que aprovechan al máximo las herramientas y recursos tecnológicos disponibles para mejorar su eficiencia, productividad y resultados.

Y ahora, vamos a darle nuestro toque especial:

Los consultores tecnológicos son como el Neo de Matrix, es decir, que son los guías turísticos de la tecnología para empresas perdidas en un universo lleno de cables y pantallas parpadeantes. 

Su arquetipo se suele corresponder con ese genio sexy de la informática, con una pizca de sarcasmo y mucho encanto nerd…

… Qué, ¿No te cuadra?... Bueno, igual hemos exagerado un poco. 

Lo que sí es cierto, y no falta a la verdad, es que los consultores tecnológicos son personas que conocen el laberinto digital como la palma de su mano y son capaces de encontrar distintas soluciones y aplicaciones dependiendo del caso. 

Y, casualmente, esos somos nosotros (¡Hola!).

Pero no siempre es fácil dar con la tecla, tampoco nadie dijo que lo fuera, así que nuestra misión es ayudar a empresas como la tuya a enfrentarse a estos emocionantes desafíos tecnológicos y salir airosos de ese proceso.

Y ahora viene LA pregunta: ¿Cómo puedes tú saber si verdaderamente esto te va a hacer la vida más fácil?

Sigue leyendo y te lo contamos.


¿Para qué sirve una consultoría tecnológica?

Una consultoría tecnológica sirve para:

  • Solucionar tus posibles problemas relacionados con la tecnología.
  • Optimizar tus sistemas.
  • Llevar a tu empresa al siguiente nivel.

¿Recuerdas a Marty McFly de “Regreso al Futuro”

Bueno, pues durante la consultoría tecnológica no es que vayas a viajar en el tiempo en un DeLorean (ojalá), pero sí que te servirá para estar un paso por delante en términos tecnológicos.

O sea, que este proceso te va a servir para mantener a tu empresa actualizada con las últimas tendencias y, además, los consultores estratégicos te diremos qué herramientas y soluciones son las adecuadas para tu caso.

Estos son los dos escenarios posibles para una consultoría de este tipo:

Consultoría para empresas

Aunque tu empresa ya haya alcanzado un alto nivel de estabilidad y éxito, siempre hay margen de mejora ayudándonos de la vanguardia tecnológica.

Básicamente, el enfoque de la consultoría tecnológica para una empresa que ya lleva un tiempo rodando, es ayudar a aprovechar al máximo todos los recursos y encontrar nuevas oportunidades para crecer y destacar en el mercado. 

Y en esa última parte, suelen tener especial protagonismo la inteligencia artificial y la nube, que son las encargadas estrella para aumentar la eficiencia en cualquier cosa en la que participan.

Son las mimadas de la familia.

Pero antes de dejar que estas dos se luzcan, hay un paso previo: asegurarte de que estás realmente preparado para adaptarte al cambio.

Y no solo tú, sino todo tu equipo.

Porque da igual si ya eres una celebrity de tu sector y te va de fruta madre, debes asegurarte de que estás preparado para asumir el continuo cambio al que estás expuesto.


Consultoría tecnológica para startup

Ay, ay, ay… esas startups jovenzuelas y juguetonas. 

Si el mercado laboral fuese un instituto, ellas estarían dentro del grupo de los guays, de los populares, de los que se sientan en el gallinero de clase, de los que marcan tendencia, de los que le pegan el chicle en el pelo al de delante… Bueno no, eso no, pero sí que están en el grupo de los rebeldes, pero con causa.

Por eso nos divierte muchísimo trabajar en un entorno como este, fuera de las normas convencionales del juego.

Si tienes una startup y buscas que te asesoren en términos tecnológicos, harás bien, porque lo que tienes entre manos es un universo lleno de posibilidades y, gracias al apoyo de una consultoría estratégica, podrás maximizar tu potencial y aprovechar al máximo los recursos limitados.

Nosotros, como consultores tecnológicos estratégicos, te ayudaremos a definir una visión clara de lo que tienes, de lo que quieres y de cómo llegar allí.

Sabemos que ahora mismo todo esto te puede parecer muy complejo, pero justamente nuestra función es hacerte de guías en una jungla tecnológica desconocida para ti (de momento).


Todo esto está muy bien, pero ni todas las empresas están en el mismo punto, ni todas las startups tienen las mismas necesidades, así que… 

¿Cómo se orienta una consultoría estratégica?

Seríamos muy optimistas, y las consultorías serían muy aburridas, si todo el mundo tuviese los mismos problemas o las mismas ideas.

Y como ese no es el caso, vamos a ir directos al grano y vamos a contarte cuáles son los principales motivos para tener una consultoría tecnológica con nosotros:

Análisis del mercado para validar tu idea

Una consultoría tecnológica para validar tu idea implica un proceso de análisis exhaustivo, una investigación del mercado, una evaluación técnica y hacer pruebas con usuarios reales.

Y si te tuviéramos que dar un paso a paso, sería este: 

  1. Análisis de la idea: nos sumergimos en los detalles de tu idea y nos enfocamos en comprender a fondo qué problema estás tratando de resolver o qué necesidad estás tratando de satisfacer en el mercado.
  2. Investigación de mercado: examinamos el mercado y analizamos a la competencia con lupa. También veremos si ya hay productos tecnológicos parecidos o si, por el contrario, no existe nada similar porque no tiene salida o porque eres la única cabeza pensante que ha ideado esto.
  3. Validación técnica: vemos si es posible desarrollar tu idea con la tecnología actual y si existen soluciones técnicas disponibles o, por el contrario, se requiere investigación y desarrollo adicional.
  4. Costes y recursos: vamos al picorcito del dinero y te diremos cuál es la inversión requerida y si es viable según el estado financiero de tu proyecto.

Desarrollo y diseño del producto

Si tu idea ya está validada y te has encargado de hacer una buena investigación del mercado, entonces toca:

  1. Definir el producto y sus requisitos: es decir, identificar las características, funcionalidades y especificaciones técnicas que debe cumplir.
  2. Diseño y arquitectura del producto: o sea, aspectos como la interfaz, la experiencia de usuario, la escalabilidad, la seguridad y la integración con otras tecnologías.
  3. Desarrollo e implementación: se elige la metodología que se va a seguir y se trabaja en colaboración con los desarrolladores para construir tu producto.
  4. Pruebas de calidad: esto incluye pruebas de funcionalidad, rendimiento, seguridad y compatibilidad con diferentes plataformas o dispositivos.
  5. Lanzamiento y seguimiento: se pueden implementar estrategias de marketing y comunicación para generar conciencia y dar difusión al producto, con su correspondiente seguimiento de los usuarios.

Integración del producto en tus sistemas

Si ya tienes tu producto listo, ahora queda que no sea un drama todo el proceso de implementación dentro de los sistemas que ya estaban creados, y estos son los pasos clave para conseguirlo:

  1. Evaluación del entorno: es decir, analizar los sistemas, las aplicaciones y los proceso que ya existen e identificar cuáles son los retos para la integración.

  2. Desarrollo de la integración: o sea, decidir entre usar APIs, estándares de interoperabilidad o middleware, respetando siempre la seguridad, el rendimiento y la escalabilidad.

  3. Puesta en marcha: esto incluye pruebas de conectividad, intercambio de datos, procesamiento y validación de resultados, intentando que se minimicen los riesgos y las interrupciones. 

  4. Seguimiento y soporte: lo que viene siendo monitorear el rendimiento y solucionar, lo más eficientemente posible, los problemas que puedan surgir y realizar los ajustes que sean necesarios.



Pero eso no es todo, porque además de esas tres variantes para una consultoría tecnológica, también cabe la posibilidad de: 

  • Utilizarla para innovar tecnológicamente en diferentes aspectos de tu empresa, para lo que te recomendamos que leas este artículo dónde te hablamos de cómo externalizar tu laboratorio de I+D+I.
  • Orientarla a la transformación digital de uno de tus productos o servicios.
  • Enfocarla en la conectividad IoT para monitorizar, controlar o gestionar elementos a distancia.
  • O dirigirla hacia entender el buen uso de la Inteligencia Artificial para exprimirla al máximo.

Conclusión

En fin, las posibilidades son muchas y los beneficios de una consultoría tecnológicas son incontables.

Por eso te recomendamos que para reorientar el GPS de tu empresa dentro de este graaaan universo tecnológico, te apoyes en profesionales que saben lo que se cuece ahí dentro.

Y si tras leer este artículo te ha picado el gusanillo y quieres que te contemos cómo podemos apoyarte desde Neurafy en la parte tecnológica de tu empresa, solo tienes que pedírnoslo. 





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Si tienes sugerencias, dudas o alguna aportación interesante a este tema, te leemos en comentarios.

¡Hasta pronto!








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